Cotejo científico de firmas, manuscritos y documentos cuestionados con metodología internacional y ratificación en sala.
Análisis pericial caligráfico orientado a establecer la autoría —o exclusión— de firmas, rúbricas y textos manuscritos. Trabajamos sobre el original siempre que sea posible y, cuando solo se dispone de copias, dejamos constancia expresa de las limitaciones técnicas.
El estudio integra el examen morfológico, gestos gráficos, estructuras grafonómicas, dinámica del trazo y elementos suprascripturales. Se documenta cada paso del proceso para garantizar trazabilidad y reproducibilidad por un perito contradictor.
Identificación, fotografiado y registro del documento dubitado. Acta de recepción y conservación en condiciones controladas.
Selección razonada de muestras coetáneas, espontáneas y suficientes en cantidad, calidad y variabilidad.
Microscopía estereoscópica y digital, negatoscopio NEGA, iluminación rasante, episcópica, UV e IR para detectar interlineados, raspados, retoques y diferencias de tinta.
Análisis comparado de gesto gráfico, presión, velocidad, inclinación, proporciones, ataques y remates conforme a la guía SWGDOC SWGDOC-001.
Conclusión expresada en la escala de probabilidad ENFSI (de identificación positiva a exclusión), con razonamiento explícito de las características concordantes y divergentes.
Cada informe explicita las guías técnicas seguidas y el encuadre procesal. La trazabilidad metodológica permite que un perito contradictor reproduzca el examen.
Conclusión de exclusión escalada (probable no autoría): la firma dubitada presentaba estructura grafonómica, ataques y remates incompatibles con la variabilidad natural del firmante.
Ver casoAutoría compatible con el causante; sin embargo, se detectaron indicios objetivos de añadido posterior en una cláusula concreta (diferencia de tinta y orden de superposición de trazos).
Ver casoSe puede emitir informe sobre copia, pero la conclusión queda condicionada por la pérdida de elementos suprascripturales (presión, tinta, microtrazado). Lo dejamos expresamente reflejado.
Como criterio orientativo, entre 8 y 15 muestras coetáneas y espontáneas. Cuanto mayor sea la variabilidad natural del firmante, más muestras conviene aportar.
Depende de la complejidad del caso, del volumen de material a examinar y del tipo de cotejo requerido. Tras la valoración inicial le indicaremos un plazo estimado para su asunto concreto.
Estudiamos el caso, valoramos viabilidad y le proponemos el enfoque pericial más sólido.