Comparativa biométrica facial sobre videovigilancia y material gráfico con la guía FISWG y declaración expresa de viabilidad.
El reconocimiento facial forense no es un sistema automatizado: es un examen morfológico y, cuando la calidad lo permite, antropométrico, realizado por un perito sobre material indubitado y dubitado.
Antes del cotejo realizamos un análisis de viabilidad (resolución efectiva, ángulo, iluminación, oclusiones) que determina si las imágenes admiten conclusión categórica, conclusión escalada o solo descarte.
Evaluación previa de la calidad de imagen siguiendo FISWG Guideline for Image Comparison Quality. Documentación de la resolución efectiva en píxeles entre canthos y otros parámetros.
Mejora controlada de la imagen sin introducir información: corrección de brillo, contraste local, deblurring conservador. Se conserva el original sin tocar.
Análisis sistemático de los ítems de la lista FISWG (forma craneofacial, frente, cejas, ojos, nariz, surco nasolabial, boca, mentón, orejas).
Cuando la calidad lo permite, mediciones angulares y proporciones faciales con software metrológico.
Resultado expresado conforme a la escala FISWG/ENFSI desde 'identificación' hasta 'exclusión', con declaración de incertidumbre.
Cada informe explicita las guías técnicas seguidas y el encuadre procesal. La trazabilidad metodológica permite que un perito contradictor reproduzca el examen.
No. La resolución efectiva sobre el rostro debe permitir distinguir rasgos. Si la imagen no es viable, lo decimos antes de aceptar el encargo.
No. Los sistemas automáticos producen una puntuación; el peritaje es un examen razonado, escalado y defendible en sala.
Estudiamos el caso, valoramos viabilidad y le proponemos el enfoque pericial más sólido.